ESCUELA DE OSTEOPATÍA EQUINA Y CANINA


 escuela

¿Por qué una escuela?

En Eduquina, debido al interés de toda formación que mejore el bienestar animal, hemos optado por el desarrollo de una escuela de osteopatía focalizada en el perro y el caballo, que permitan a las personas que lo soliciten ampliar sus conocimientos.

Buscamos poder ofrecer formación que sea práctica y útil, una formación de calidad con profesionales que aprecien lo que hacen y sobre todo que les guste trasmitir su pasión; por ello la escuela está formada por una serie de profesionales franceses docentes de una Escuela Superior de Osteopatía Francesa, etólogos, herradores, veterinarios, etc. gran parte de ellos y con una gran vocación y experiencia en la formación, y por supuesto una gran sensibilidad y manejo de los animales.

Queremos llevar a cabo una pequeña escuela con toda la formación impartida de forma presencial y con un número de alumnos reducido para poder aprovechar al máximo el intercambio de información y maximizar el tiempo dedicado a la práctica guiada permitiendo así al alumno desarrollar al máximo la sensibilidad de sus manos.

¿Cómo definir la osteopatía?

La osteopatía es la capacidad de desencadenar una autocorrección del organismo. Las manos del osteópata forman parte de esa capacidad en las manipulaciones vertebrales, articulares , viscerales, craneales,…

A lo largo de la vida la mano terapéutica del osteópata se perfecciona para percibir las alteraciones de los tejidos y permitir que vuelvan a recuperar su armonía y su movilidad.

La movilidad es el concepto clave en la osteopatía pues la vida es movimiento.

De lo infinitamente grande a lo infinitamente pequeño todo es móvil en el universo, y el cuerpo no deroga esta regla.

En efecto, toda célula viva, unidad funcional de los tejidos, está en movimiento: se comunica, intercambia y se adapta a situaciones nuevas hasta su muerte.

Este concepto de movimiento y más precisamente de deformidad está regido por las leyes de la tensegridad. Una célula es un sistema de auto-restricciones. Cuando a una célula se la expone a una restricción, esta se va a deformar y va a repartir las presiones a su entorno periférico.

A veces, la restricción física o emocional es demasiado rápida en el espacio de tiempo para que la célula pueda repartirla armoniosamente. De modo que se produce localmente una acumulación de presiones y tensiones que da lugar una restricción, a una disfunción, a una fijación: es decir, a un estrés tisular.

Y, una célula inmóvil en el espacio y el tiempo no es funcional, el sistema de tensegridad no se garantiza y las cadenas de compensación y los trastornos funcionales empiezan a surgir.

La mano del osteópata interviene entonces para poner en evidencia esas restricciones y poder eliminarlas con la finalidad de que esas células y tejidos recuperen su movilidad fisiológica y tengan el tiempo de repartir uniformemente las presiones a las cuales han sido sometidas. De este modo se recupera el sistema de tensegridad y se recupera la funcionalidad de la célula.

Durante la formación se van a desarrollar diferentes tipos de osteopatía las cuales se irán abarcando en función de la sensibilidad y las capacidades de los alumnos.

Siendo todos los animales diferentes la combinación de técnicas es la mejor opción para unos buenos resultados.

La osteopatía animal es una rama de la terapia manual basada en la misma práctica y principios que la osteopatía humana, evaluando el cuadro completo, en lugar de fijarse en el sitio del dolor o disfunción. En lo que respecta a los animales, esto significa trabajar estrechamente con terceros, tales como propietarios, veterinarios, adiestradores y etólogos. Y en el campo equino, el herrador o podólogo y odontólogo.

Un aspecto único del trabajo con animales es la necesidad de sobresalir en las comunicaciones no verbales y la capacidad de evaluar los factores externos implicados en la presentación de un caso. Aquellos capaces de dominar estas habilidades y tener una mente clínica inquisitiva, a menudo tienen los mejores resultados y tasas de éxito.